Vie. Nov 27th, 2020

Destacado cocinero y músico de Yucuaiquín muere en EE.UU.

José Roberto Romero, un destacado y reconocido músico salvadoreño oriundo de la ciudad de Yucuaiquín, departamento de La Unión, falleció el pasado 19 de julio, a sus 59 años de edad a causa de una secuela por COVID-19 (fallo respiratorio) en Summerville, Carolina del Sur, Estados Unidos.

Nació el 15 de marzo de 1961. Fue hijo del señor Arturo Paniagua y la fallecida Sra. Dorotea Romero. Fue esposo de la Sra. Orbelina (Reyes) Romero y padre de Jennifer Romero, Karen Romero y José Roberto Romero Jr., Hermano de Alba Pérez Romero, Neris Amaya y William Paniagua y adorado abuelo de Lennox y Galilea.

Familiares y amigos honrarán la vida de José, reuniéndose en su honor en el Ruggiero Family Memorial Home, 971 Saratoga Street East Boston, MA 02128, el domingo 26 de julio de 1:00 pm a 5:00 pm y nuevamente el lunes 27 de julio a las 9:00 am en la Iglesia del Santo Redentor para una misa fúnebre. Sus restos descansarán eternamente en el cementerio Woodlawn.

El sepelio se realizará de acuerdo a la Fase 3 del plan de reapertura por etapas de la Commonwealth de Massachusetts, en el que es requerido el uso de mascarillas faciales y la práctica del distanciamiento social.

José Roberto Romero, realizó sus estudios en la Escuela de Yucuaiquín, donde le encantaba participar en todas las actividades de la institución educativa, sobre todo, en todas las relacionadas con el arte y música.

Su hermana Neris Amaya, recuerda que para el día de las madres en los eventos de la referida escuela, hacía llorar a todas las mamás con sus canciones, las cuales interpretaba con pasión y muchísimo sentimiento… «Era una experiencia sencillamente, gratificante y emotiva en todos los sentidos, mi hermano fue un gran artista desde pequeño».

Para su adolescencia, comenzó a estudiar música en la universidad. Proceso formativo que tuvo que suspender debido a que se vio obligado a emigrar a la Unión Americana por la inseguridad que se vivía en aquellos tiempos. Se reubicó, específicamente, en Boston, Massachusetts, donde trabajó arduamente para salir adelante.

Su primer empleo fue en el Hotel Sonesta donde se ganó el cariño y el respeto de las personas por destacar como un gran cocinero. Posteriormente, formó parte de grupos musicales como «La Cuscatleca», «Grupo Fuego» y fue miembro por muchísimos años dentro de la Orquesta El Salvador. Además, «Grupo Versátil» y «Grupo Marfil». También, compartió escenario con diferentes artistas nacionales e internacionales en Boston, MA y El Salvador, en especial, en su querido Yucuaiquín.

Con el paso de los años, decidió mudarse a Carolina del Norte, adonde se estableció como un reconocido empresario de restaurantes, en el que, llevaba diferentes grupos musicales de talla internacional.

«La música era su pasión» y fue apreciado por todos los que le conocían por su espíritu humanitario para con el prójimo.

Por otro lado, su hija Jennifer Romero, escribió en sus redes sociales un emotivo mensaje para su padre fallecido, el cual, literalmente dice:

Te me fuiste papi, te llevaste parte de mi alma, jamás pensé que te me fueras a ir tan pronto. Me duele, papi. Te vi, hablé, oré y recé contigo. Me abriste tus ojos. Ya después dormías.

En vida me decías: «No vayan a llorar cuando me vaya… Quiero ser enterrado con música, con una guitarra y una cruz de madera», también me pediste que te enterrara con tu mamá.

Ay papi, que más quisiera hacer eso, pero con esta pandemia ni por tierra te puedo llevar. Sé que entenderás, papi. Te llevaré a tu segunda casa en Boston, donde te espera tu familia y amigos. Pudimos verte, hablar y orar contigo, hasta el último momento estuvimos contigo.

Papi, tu sabes que siempre serás el mejor papá… «I know you loved us dearly and you know how much we love you. And will forever love you». Hombres como tu hay pocos, eras tan alcahueto con todos nosotros. «Papi Beto» te decían tus nietos, más bien, tus hijos.

¿Ahora cómo voy a superar tu pérdida? ¿Qué voy a hacer, papi? ¡Ayúdame!

Pero me acuerdo que soy tu Jennito, me creaste fuerte, me aconsejaste muy bien, me enseñaste muchas cosas, sos mi papi, mi amigo, el amor de mi vida. Te me fuiste lejos pero muy lejos. Ahora sólo te pediré soplos en mis orejas. No es un adiós… es un hasta pronto.

Siempre me decías: «¿Quién te quiere más»… y yo te respondía: «Tú».

Ahora si, papi, podrás poner a bailar cumbia a los ángeles y con tus seretenatas. May you Rest In Peace, papi, Roberto Romero.

Por otro lado, compartimos un vídeo en el que aparece, José Roberto Romero. Con el que nos despedimos de él, hasta el cielo.

Roberto será recordado por todos los que le conocieron, ya que marcó significativamente la vida de muchas personas tanto por su música como por sus buenas acciones para con los demás.

Dios te tenga en su santa gloria.

¡Hasta siempre!

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