Sáb. Ene 23rd, 2021

La curtiembre

El relato de la curtiembre nace de la historia del finado, Valentín Gutiérrez, un pequeño comerciante de la zona que utilizó el lugar para su negocio.

Pileta principal

La curtiembre era el lugar específico adonde él realizaba un proceso industrial para preparar cueros de vaca de diferentes clases para comercializarlos posteriormente en diferentes puntos de Yucuaiquín y zonas aledañas.

La infraestructura se ubica entre el caserío El Copinol y El Chagüite en el referido municipio.

El lugar consiste en una fuente de agua donde esta edificada una pila donde se remojaban los cueros por varios días, con el fin de darles un adecuado tratamiento y moldear artesanalmente la textura y color requerido para el producto final. En dicho proceso se utilizaban cal y concha de nacascolo.

Era un proceso complejo que requería de múltiples etapas, pero el resultado, eran los mejores cueros de vaca que salían para la venta.

En esta pileta se remojaban los cuerpos, como parte de una de las tantas etapas requeridas para obtener el producto final; el cual era comercializado

Con el fallecimiento de don Valentín, ese sitio adoptó el nombre de La curtiembre por dicha labor que se realizó allí por años, y que hoy, por razones obvias, tan honroso e importante oficio dejó de ejecutarse. Sin embargo, aún se observa la pileta principal en la que se preparaba el cuero para remojarlo y unos escombros de lo que alguna vez fueron depósitos de agua que están semidestruidos. Hoy en día la gente lo utiliza para ir a lavar ropa, disfrutar del lugar y recordar cariñosamente a don Valentín; el hombre fuerte y trabajador que una vez contribuyó a reactivar la industria y acrecentar la economía local con su negocio y tan loable e histórico oficio que hoy queda en el recuerdo de todos.

Parte de la infraestructura que aún puede observarse en el lugar

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